Craneometría 3D: análisis craneal a partir de un escaneo tridimensional

Cómo la craneometría 3D calcula el IABC, el índice craneal y la asimetría 3D a partir de un escaneo, y qué garantiza medidas fiables entre valoraciones.

La craneometría 3D utiliza el escaneo de la cabeza para reconstruir su superficie y obtener medidas objetivas de la forma craneal. Cuando la adquisición y el marcado de los puntos anatómicos están estandarizados, el método puede aumentar la reproducibilidad de las medidas y ofrece un registro tridimensional de la morfología craneal.

Además de los índices tradicionales, como el IABC (índice de asimetría de la bóveda craneal, conocido en inglés como CVAI) y el índice craneal (IC), el análisis tridimensional permite valorar cómo se distribuye el volumen entre las regiones de la cabeza y documentar la evolución de la forma craneal a lo largo del tratamiento.

Cómo funciona

El proceso comienza con la captura de la superficie de la cabeza mediante un escáner 3D. El resultado es una malla que representa la geometría externa del cráneo.

Sobre esta reconstrucción, el profesional marca puntos anatómicos que orientan la cabeza. En el modelo descrito por Linz et al. (2022), son cuatro puntos: el nasion, el subnasal y los dos tragos. Como la orientación procede de la anatomía, no requiere nivelar la cabeza manualmente y no depende de cómo estaba colocado el bebé en el momento del escaneo.

Con la cabeza orientada, se define el plano de medición, el corte horizontal en el que se toman las medidas. Las convenciones más utilizadas son el plano a 30 mm por encima de la línea de las orejas y el plano de mayor circunferencia de la cabeza. Más importante que la convención elegida es repetir el mismo plano entre las valoraciones del paciente, para que los resultados sean comparables.

A partir de ahí, el sistema calcula las medidas y los índices.

Cabeza escaneada con el nasion, el subnasal y los dos tragos marcados en colores distintos, junto a la lista de los cuatro puntos anatómicos.
Marcado de los puntos anatómicos en la craneometría 3D de Mamini.

Qué mide el 3D además del IABC y del índice craneal

La craneometría convencional utiliza principalmente medidas lineales tomadas entre puntos anatómicos específicos. El análisis tridimensional permite ampliar esa valoración, utilizando la geometría de la superficie craneal para obtener otros parámetros.

Entre las medidas que pueden obtenerse están:

  • IABC: cuantifica la asimetría entre las diagonales oblicuas de la bóveda craneal.

  • Índice craneal (IC): relaciona la anchura con la longitud anteroposterior del cráneo.

  • ACAI: cuantifica la asimetría volumétrica de la región anterior del cráneo.

  • PCAI: cuantifica la asimetría volumétrica de la región posterior del cráneo.

  • Índice de asimetría 3D: valora la asimetría teniendo en cuenta la superficie tridimensional de la cabeza.

  • Perímetro cefálico: puede obtenerse a partir de la malla tridimensional.

  • Otras medidas geométricas: pueden calcularse a partir de la reconstrucción de la superficie craneal.

Estas medidas complementan la valoración clínica y los índices tradicionales, y permiten un análisis más amplio de la morfología craneal.

Asimetría anterior y posterior

El ACAI y el PCAI permiten cuantificar la asimetría de volumen en distintas regiones de la cabeza: el ACAI en la región anterior y el PCAI en la posterior. Así, los índices ayudan a identificar cómo se distribuye la diferencia de volumen entre esas regiones.

Esta información complementa el IABC, que se centra en la diferencia entre las diagonales de la bóveda craneal.

Índice de asimetría 3D

El índice de asimetría 3D, propuesto por Linz et al. (2022), cuantifica la asimetría craneal a partir de la distribución del volumen en los cuatro cuadrantes de la cabeza, identificados como Q1, Q2, Q3 y Q4:

Índice de asimetría 3D = |ln((Q4 × Q2) / (Q3 × Q1))|

Vista superior de la cabeza dividida en cuatro cuadrantes, Q1 y Q2 delante, Q4 y Q3 detrás.
División de la cabeza en cuatro cuadrantes para el cálculo del índice de asimetría 3D.

El cálculo compara el producto de los volúmenes de cuadrantes diagonalmente opuestos. Cuando los volúmenes se distribuyen de forma simétrica, el índice se aproxima a 0; cuanto mayor es la diferencia entre los lados, mayor tiende a ser el valor.

A diferencia del IABC, que utiliza medidas lineales, el índice de asimetría 3D considera la distribución del volumen en toda la cabeza. Linz et al. demostraron que este parámetro tuvo un rendimiento elevado en la identificación y la clasificación de la plagiocefalia en su muestra, y que representa la asimetría tridimensional de forma complementaria a las medidas tradicionales.

Perímetro cefálico y z-score

El perímetro cefálico puede obtenerse directamente de la reconstrucción tridimensional. Con la edad y el sexo del paciente, el valor se compara con las curvas de referencia de la Organización Mundial de la Salud, con la edad corregida en prematuros, para obtener el z-score.

El perímetro cefálico y su z-score son informaciones complementarias al análisis de la forma craneal. No sustituyen la valoración de los índices de asimetría ni del índice craneal.

Beneficios de la craneometría 3D

Valoración tridimensional

El modelo 3D representa la superficie craneal en tres dimensiones, lo que permite visualizar y analizar características que las medidas lineales aisladas no representan, como la distribución del volumen entre las regiones de la cabeza.

Reproducibilidad

La orientación procede de puntos anatómicos y el plano de medición se define matemáticamente, lo que reduce las variaciones relacionadas con el posicionamiento y con la definición manual de los cortes. Con el marcado estandarizado y el mismo plano entre visitas, las valoraciones seriadas tienden a ser más consistentes.

Adquisición rápida y sin contacto directo prolongado

Según el equipo utilizado, el escaneo puede realizarse con rapidez y sin necesidad de un contacto prolongado con la cabeza del bebé, lo que puede facilitar la adquisición en pacientes pequeños.

Registro permanente de la morfología

Además de los números, el escaneo produce una representación tridimensional de la superficie craneal. Este registro permite documentar la forma de la cabeza en un momento determinado y compararla con valoraciones posteriores.

Evolución visible

Con valoraciones repetidas, es posible superponer el contorno de la cabeza de dos fechas y ver, en la misma escala, dónde ha cambiado la forma. Esta imagen ayuda al profesional a seguir la respuesta al tratamiento y a mostrar el progreso a la familia, para quien una forma suele decir más que un índice.

Comparación entre la craneometría manual y la 3D

La craneometría manual y la craneometría 3D pueden utilizarse para cuantificar la forma craneal, pero presentan características metodológicas diferentes.

La craneometría manual utiliza instrumentos y puntos anatómicos definidos por el examinador. Es accesible, puede realizarse con rapidez y tiene una buena utilidad clínica cuando la técnica está estandarizada.

La craneometría 3D utiliza una reconstrucción digital de la superficie craneal. Además de las medidas lineales, permite análisis de volumen y el registro de la morfología tridimensional.

Un IABC calculado a partir de un corte 3D y un IABC obtenido por craneometría manual pueden mostrar tendencias similares, pero no deben tratarse como mediciones idénticas. Las diferencias en la adquisición, el posicionamiento, la definición de los puntos y el método de cálculo pueden influir en los resultados. Por eso, para el seguimiento seriado, es importante mantener el mismo método y protocolo de medición siempre que sea posible.

Precauciones y limitaciones

La calidad del análisis 3D depende directamente de la calidad de la adquisición. Los movimientos del bebé, la pérdida de regiones de la superficie, el pelo, los accesorios, un posicionamiento inadecuado o los fallos de reconstrucción pueden interferir en las medidas.

El marcado de los puntos anatómicos también puede introducir variación. Por eso, la automatización de determinadas etapas no elimina la necesidad de un protocolo de adquisición ni de la revisión del profesional.

Los valores de distintos equipos o programas pueden no ser directamente comparables sin una validación del método y la estandarización de los protocolos. Por lo tanto, el análisis cuantitativo debe interpretarse junto con la exploración clínica y la evolución individual del niño.

La craneometría 3D en el seguimiento

La principal ventaja del escaneo 3D no está solo en la valoración detallada de un momento, sino en la capacidad de documentar la evolución. Al repetir las valoraciones a lo largo del tratamiento, el profesional puede comparar:

  • la evolución del IABC y del índice craneal;

  • la asimetría anterior y posterior;

  • el índice de asimetría 3D;

  • el perímetro cefálico y su z-score;

  • los cambios en la forma de la cabeza;

  • la respuesta a las intervenciones realizadas.

Uso del 3D en la valoración de ortesis craneales

El escaneo 3D se utiliza ampliamente en la valoración y la planificación de ortesis craneales, ya que permite documentar la forma de la cabeza y aportar datos para la planificación y la fabricación personalizada del dispositivo.

La misma tecnología puede utilizarse mucho antes de esa etapa, en el seguimiento rutinario, para medir, clasificar y documentar la evolución de bebés en tratamiento conservador.

El uso del 3D no determina por sí solo la necesidad de una ortesis. La indicación debe tener en cuenta la valoración clínica, la gravedad de la deformidad, la edad, la evolución y la respuesta a las medidas conservadoras.

Cómo lo hace Mamini

En Mamini, la craneometría 3D forma parte de la historia clínica del paciente. El profesional sube el escaneo y, en tres etapas, marca los cuatro puntos anatómicos, comprueba la alineación de la cabeza y elige el plano de medición. El sistema avisa cuando un punto parece estar fuera de su lugar y permite repetir el plano de la valoración anterior, para que las valoraciones sean comparables.

Etapa de alineación fina de la craneometría 3D, con la vista anterior de la cabeza, los dos perfiles y el contorno del plano de medición con las diagonales.
Alineación fina en Mamini: la orientación definida por los puntos anatómicos se comprueba en las distintas vistas y se corrige si es necesario.

El resultado incluye el IABC, el índice craneal, el índice de asimetría 3D, el perímetro cefálico con su z-score y la desviación de los tragos, y el profesional elige la fórmula del IABC y la escala de clasificación que utiliza.

Pantalla de resultado de la craneometría 3D de Mamini, con la cabeza escaneada, el plano de medición en rojo y las tarjetas de medidas e índices.
Resultado de la craneometría 3D en Mamini.

En el seguimiento, los gráficos muestran la evolución de los índices y del perímetro cefálico, y la evolución de la forma superpone los contornos de dos valoraciones en la misma escala. El informe en PDF reúne medidas, índices e imágenes.

Dos contornos craneales superpuestos, en rojo y verde, con la leyenda de las fechas de las valoraciones.
Evolución de la forma en Mamini: los contornos de dos valoraciones superpuestos en la misma escala.

Como Mamini no cobra por valoración, a diferencia de la práctica habitual del mercado, el escaneo puede formar parte del seguimiento rutinario, y no solo de una valoración puntual.

Referencias

  • Linz C et al. Using a 3D asymmetry index as a novel form for capturing complex three-dimensionality in positional plagiocephaly. Sci Rep. 2022;12:20831. DOI: 10.1038/s41598-022-24555-1

  • Holowka MA et al. Plagiocephaly Severity Scale to Aid in Clinical Treatment Recommendations. J Craniofac Surg. 2017;28(3):717-722. DOI: 10.1097/SCS.0000000000003520

  • Graham JM Jr et al. Deformational brachycephaly in supine-sleeping infants. J Pediatr. 2005;146(2):253-257. DOI: 10.1016/j.jpeds.2004.10.017

  • Likus W et al. Cephalic index in the first three years of life: study of children with normal brain development based on computed tomography. ScientificWorldJournal. 2014;2014:502836. DOI: 10.1155/2014/502836

  • WHO Multicentre Growth Reference Study Group. WHO Child Growth Standards: Head circumference-for-age, arm circumference-for-age, triceps skinfold-for-age and subscapular skinfold-for-age: Methods and development. Geneva: World Health Organization; 2007.

  • Congress of Neurological Surgeons. Evidence-Based Guidelines: The Role of Imaging. Guidelines for the Management of Patients with Positional Plagiocephaly.

Preguntas frecuentes sobre este tema

¿Qué es la craneometría 3D?

Es el análisis cuantitativo de la forma craneal a partir de una reconstrucción tridimensional de la superficie de la cabeza. El método permite obtener medidas lineales, índices de asimetría y otros parámetros geométricos.

¿Cuáles son los beneficios de la craneometría 3D?

La craneometría 3D permite valorar la cabeza en tres dimensiones, incluida la distribución del volumen, con medidas estandarizadas por puntos anatómicos. El escaneo es rápido, no requiere un contacto prolongado con el bebé y genera un registro permanente de la forma craneal, que puede compararse entre valoraciones.

¿La craneometría 3D sustituye a la valoración clínica?

No. El escaneo 3D proporciona medidas objetivas y documentación de la forma craneal, pero los resultados deben interpretarse junto con la exploración clínica, la edad, la evolución y los demás aspectos de la valoración del niño.

¿El IABC del 3D es igual al IABC de la craneometría manual?

Ambos pueden utilizar la misma lógica geométrica, basada en la diferencia entre las diagonales craneales, pero los resultados no deben tratarse automáticamente como mediciones idénticas. El método de adquisición, el posicionamiento y la definición de los puntos pueden influir en el resultado.

¿El escaneo 3D es más preciso que la craneometría manual?

No es adecuado afirmar que un método sea universalmente más preciso. La craneometría 3D ofrece ventajas relacionadas con la documentación de la superficie craneal, el análisis geométrico y la estandarización de determinadas etapas. La calidad del resultado depende de la adquisición, del procesamiento y del protocolo utilizado.

¿El escaneo 3D puede utilizarse para seguir el tratamiento?

Sí. La repetición del escaneo permite comparar medidas y representaciones tridimensionales a lo largo del tiempo, lo que ayuda a documentar la evolución de la forma craneal y la respuesta a las intervenciones.

¿Mamini indica la necesidad de una ortesis craneal?

Mamini proporciona medidas y documentación objetiva de la forma craneal. La indicación de una ortesis debe realizarla el profesional responsable, teniendo en cuenta el conjunto de la valoración clínica, la edad, la gravedad, la evolución y la respuesta al tratamiento.